Preparar la lasaña en olla lenta (o Crock-Pot), cambia por completo las reglas del juego. Hay días en los que apetece muchísimo una buena comida casera, reconfortante y con sabor a domingo, pero lo último que quieres es pasarte horas delante de los fogones o vigilando el horno.
La lasaña tradicional es maravillosa, pero entre cocer las placas de pasta, preparar la salsa, montar las capas y esperar el horno, terminar la receta requiere un despliegue importante.
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El mayor reto de una lasaña clásica es conseguir que la pasta quede en su punto sin que la salsa se seque. La magia de la cocción lenta radica en que el calor es constante y el ambiente permanece hermético.
Al poner las láminas de pasta crudas, estas van absorbiendo poco a poco los jugos del tomate y la carne durante horas. El resultado es una pasta perfectamente cocida y un plato donde todos los sabores se han integrado a la perfección ahorrándote, además, el paso previo de hervir la pasta.
Si te interesa, esta es la que yo uso
Para que esta lasaña quede con el equilibrio perfecto entre sabor y textura, esta es mi combinación ganadora:


El proceso es muy sencillo y se resume en 3 pasos:
Solo queda tapar, programar la olla en potencia baja (Low), durante 4 horas y despreocuparte por completo.
Hacer lasaña en olla lenta es la solución definitiva para disfrutar de un plato tradicional, reconfortante y lleno de sabor sin pasar toda la mañana en la cocina. Sírvela bien caliente con un poco de perejil fresco espolvoreado, acompañada de una ensalada verde y un buen pan de ajo.
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¡A disfrutar!
Descubre cómo hacer una increíble lasaña en olla lenta: jugosa, llena de sabor y sin complicarte en la cocina. Receta completa paso a paso, trucos y preguntas frecuentes.

Coloca una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y dórala unos minutos.
Agrega la carne picada. Cocina hasta que la carne esté completamente dorada. Retira el exceso de grasa si fuera necesario.
Incorpora el ajo picado, las dos latas de tomate troceado con todo su jugo y el concentrado de tomate.
Añade el orégano seco, la mitad de la albahaca y la mitad del perejil. Sazona con sal y pimienta. Mezcla bien y apaga el fuego (no hace falta reducir la salsa, el líquido es necesario para cocinar la pasta).

En un bol grande, combina el queso ricotta, el queso Parmesano rallado y el queso Romano rallado.
Añade los 2 huevos, el resto de las hierbas frescas (albahaca y perejil), sal y pimienta. Remueve bien hasta obtener una crema homogénea.

Engrasa el interior de la olla lenta con spray antiadherente.
Extiende aproximadamente 1/4 de la salsa de carne en el fondo.
Coloca una capa de láminas de lasaña crudas. Rompe los extremos con las manos para adaptarlas a la forma de tu olla.
Reparte cucharadas de la mezcla de ricotta y extiéndelas suavemente.
Cubre con una capa generosa de queso mozzarella rallado.
Repite el proceso (salsa, pasta, mezcla de ricotta, mozzarella, carne) 2 veces más. Finaliza con una última capa de salsa de carne y una cobertura abundante de mozzarella.
Tapa la olla lenta y programa en Potencia Baja (Low) durante 4 horas