Esta ensalada de lentejas es de esas recetas que no te esperas. La preparas casi sin pensar, con ingredientes que, probablemente, ya tienes en la nevera o en la despensa, y cuando la pruebas te preguntas por qué no la has estado haciendo toda la vida.
La idea es simple. Lentejas y arroz ya cocidos (del batch cooking del domingo, de los que vienen en bote, o de los que sobraron ayer), mezclados con berenjena asada y tomates cherry que revientan en el horno soltando todo su jugo. Lo unes con un aliño sencillo y tienes un plato completo, saciante y con una cantidad absurda de sabor para lo poco que cuesta hacerlo.
Es vegetariana, es vegana, aguanta días en la nevera, viaja bien en tupper, está buena templada y está buena fría. Es, básicamente, la receta que querrías tener en tu rotación semanal y que no sabías que necesitabas.
Las lentejas y el arroz juntos forman una proteína completa. No es casualidad que esta combinación aparezca en cocinas de todo el mundo (mujaddara, koshari, dal con arroz), funciona nutricionalmente y funciona en sabor. Las lentejas aportan cuerpo y tierra, el arroz suaviza y da volumen.
La berenjena al horno es la pieza que eleva el plato. Cortada en dados y asada a temperatura alta, se carameliza por fuera y se vuelve cremosa por dentro. Aporta una textura que contrasta con las lentejas y un fondo ahumado sutil, que le da profundidad al conjunto.
Los tomates cherry, al asarse, concentran todo su dulzor natural y sueltan un jugo que está buenísimo. No es lo mismo que añadirlos crudos.
Sobre las lentejas: las mejores para esta ensalada son las pardinas o las tipo Puy (verdes pequeñas), porque mantienen su forma y no se deshacen. Las lentejas rubias o las rojas quedan demasiado blandas y se convierten en puré. Si usas lentejas de bote, escúrrelas y acláralas bien bajo el grifo para quitarles el líquido viscoso de la conserva.
Sobre el arroz: basmati o largo funcionan mejor porque quedan sueltos. El arroz redondo tiende a apelmazarse. Si usas arroz del día anterior que ha estado en la nevera, mejor todavía porque el frío lo reseca ligeramente y queda más suelto al mezclarlo. Yo he usado una mezcla de arroz y quinoa y queda estupenda.
Sobre la berenjena: córtala en dados de tamaño uniforme, de unos 2 cm, para que se ase por igual. No escatimes con el aceite de oliva ya que la berenjena lo absorbe todo, y si no pones bastante aceite se queda seca en lugar de cremosa.
Si quieres, puedes salarla 15 minutos antes para que suelte agua, pero si usas berenjenas frescas y un buen aceite no es imprescindible.
Sobre los tomates: solo hay que partirlos por la mitad o, si lo prefieres, déjalos enteros.

Ingredientes para la ensalada de lentejas y arroz
Precalienta el horno a 180 °C (arriba y abajo, con ventilador si tienes). Corta la berenjena en dados de unos 2 cm. Extiéndelos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, sin amontonarlos (usa dos bandejas si hace falta), añade los tomates cortados. Riega con aceite de oliva, salpimenta y mezcla bien, para que todos los dados estén cubiertos. Asa durante 30 minutos.
En un bol grande, pon las lentejas escurridas y el arroz cocido. Añade la berenjena y los tomates templados con todo el jugo que hayan soltado en la bandeja (no lo tires, es oro). Aliña con sal y pimienta y mezcla con cuidado, con dos cucharas o con las manos, sin aplastar las lentejas ni los tomates.
Prueba y rectifica de sal o pimienta. Sirve templada o a temperatura ambiente.
En la nevera aguanta perfectamente 4-5 días en un recipiente hermético (yo siempre uso estos). Las lentejas y el arroz absorben el aliño con el tiempo, así que antes de servirla conviene probar y añadir un chorrito de aceite de oliva, unas gotas de limón o una pizca de sal para despertarla.
Para tupper y meal prep: es una de las mejores ensaladas para preparar el domingo y comer entre semana. Repártela en tuppers individuales y aliña justo antes de comerla.
Congelación: no la recomiendo. Las lentejas y el arroz aguantan la congelación por separado, pero una vez mezclados con las verduras asadas, al descongelarla la textura queda blanda y acuosa. Es una receta que está mejor si se toma fresca.
Con boniato en lugar de berenjena: pela un boniato mediano, córtalo en dados y ásalo igual. El punto dulce del boniato con las lentejas es una combinación fantástica.
Con calabacín: si no te gusta la berenjena o no tienes, el calabacín cortado en medias lunas y asado funciona bien, aunque tiene menos cuerpo. Mézclalo con unos dados de pimiento rojo asado para compensar.
Con quinoa en lugar de arroz: mismas cantidades. La quinoa le da un punto crujiente que queda muy bien y sube el aporte proteico. O una mezcla de quinoa y arroz como os enseño en el video más abajo.
Versión de invierno: sirve la ensalada templada, recién montada, y añade unas hojas de espinaca baby que se ablandan ligeramente con el calor residual.
Estilo oriental: sustituye el aliño por una mezcla de salsa de soja, aceite de sésamo tostado, un poco de vinagre de arroz y jengibre fresco rallado. Añade edamame en lugar de lentejas y remata con semillas de sésamo y cebolleta picada.
Con especias extra: si te gusta el punto picante, añade una pizca de pimentón picante, cayena o harissa a la vinagreta. También puedes espolvorear za'atar por encima antes de servir la ensalada.

Esta es la receta que hago cuando quiero comer bien sin dedicarle la tarde entera a la cocina. Si tienes lentejas y arroz ya cocidos (y si haces batch cooking, seguro que los tienes), estamos hablando de cortar una berenjena, meterla al horno, aliñar y mezclar. Media hora escasa de trabajo real.
Siempre hay alguien que dice "no me gustan las lentejas" y acaba repitiendo. Creo que es por la berenjena asada y los tomates, que transforman lo que podría ser una ensalada de legumbres aburrida en algo que apetece de verdad.
Si la preparas, déjame un comentario, me encantaría saber qué te ha parecido.
Ensalada de lentejas y arroz con berenjena asada y tomates cherry al horno. Receta fácil, saciante y llena de sabor. Perfecta para meal prep, tupper y cenas rápidas si usas lentejas y arroz ya cocidos.

Corta la berenjena en dados de unos 2 cm, y los tomates por la mitad.
Ponlos en una bandeja de horno, riégalos con aceite de oliva y sal.
Mezcla y hornea a 180 ºC unos 30 minutos.

En un bol, mezcla el arroz con las lentejas y añades las verduras templadas.
Mezcla con cuidado, y aliña con aceite, sal y pimienta a tu gusto.